Historia del Country

     

Algunos de los párrafos incluidos en esta "Historia de la Música Country" han sido extraídos

del libro "COUNTRY" de Alfonso Trulls (Celeste Ediciones, 1997) y cuentan con la autorización del autor.

 


Los orígenes

A lo largo del siglo XVII emigrantes de origen checo, francés, alemán y anglo-celta empezaron a llegar a las colonias huyendo de la miseria y trayendo consigo una mezcla primaria de canciones folk, baladas, bailes y piezas instrumentales.

Con el paso de los años los sureños norteamericanos, establecidos a lo largo del territorio de los Apalaches, fueron olvidando las baladas heredadas de sus ancestros y adoptaron canciones de otras regiones, como las de los cowboys nativos, provocando la sutil transformación del folk original en el llamado hillbilly, palabra derivada del término hillbillies con el que se conocía popularmente a estos personajes.

En los años veinte, la nueva industria fonográfica usaría esta etiqueta para clasificar los discos  dirigidos a la audiencia de raza blanca y rural del sur de Estados Unidos. Músicos regionales como la  familia Carter (el periodo de su mayor actividad se extiende desde 1927 a 1943) grabarían viejas baladas y canciones sentimentales, usando técnicas vocales e instrumentos tradicionales de las montañas del sur. Jimmie Rodgers, más orientado al blues y al sonido del oeste, introdujo los yodels. La radio contribuyó a la difusión de la música, culminando en 1939, cuando el espectáculo del Grand Ole Opry comenzó a difundirse en todo el país.

En este mismo período, y tras la abolición de la "ley seca", empezaron a nacer en Texas salas de baile donde se podía beber, bailar, cantar y charlar. A esta relación se la denominó honky-tonking y a los locales honky-tonks.
El hillbilly y sus estilos derivados 
Cuando la música hillbilly (empezada a conocer ya como country por designios de las propias discográficas) entró en los honky-tonks sufrió numerosas transformaciones para adaptarse a estos garitos donde predominaba un fuerte sonido de fondo (voces, tintinear de vasos y botellas, ...). Los guitarristas marcaban el ritmo de las canciones tocando las seis cuerdas a la vez, creando el efecto de percusión típico del estilo que se denominaría también honky-tonk.

Bob Wills, músico tejano, creó por su parte un sonido irresistible dentro del country al intentar imitar el blues con su violín (fiddle): el western swing, que posteriormente sería fusionado con el honky-tonk por Hank Thompson, que colocó su tema "Humpty Dumpty Heart" en lo alto de las listas de éxito en 1.948.

A mediados de los cuarenta, apareció otro nuevo estilo, el bluegrass, al que más que una variante del country se puede considerar un género independiente. Fueron las propias discográficas las que empezaron a darle esta denominación debido a la música que hacía Bill Monroe & His Blue Grass Boys. Este tipo de sonido estaba interpretado por una formación de instrumentos de cuerda - mandolina, bajo, violín y banjo de cinco cuerdas - y estaba tan enraizada en las canciones tradicionales escocesas como en el blues.

Otra variante del country es el tex-mex, mezcla de músicas y culturas de Texas y México. Uno de sus mayores exponentes fue Freddy Fender, que dominó el género tanto en solitario como con los Texas Tornados, donde contaba con la colaboración del acordeonista y cantante Flaco Jiménez.

Un último estilo a citar dentro del panorama country es el cajun, una expresión de lírica francesa con formas derivadas de la polca, que introducía en sus raíces elementos del blues, jazz y country y que evolucionó en la Louisiana rural francoparlante Su mayor difusión se produjo a mediados de los cuarenta, cuando Harry Choates popularizó una antigua pieza titulada "Jole Blon".
Declive y renacimiento del country 
Durante estos años alguna canción country aparecía esporádicamente en las listas de éxitos, aunque siempre en boca de cantantes pop, no en las originales, y sólo ocasionalmente se colaba en ellas alguna canción con aire honky-tonk. Lejos quedaban los regueros de éxitos de Hank Williams  o los casos esporádicos de los temas "Tennesse Waltz" de Patti Page y de "Pick Me Up On Your Way Down", de Charlie Walker. Sólo un nombre destacó sobre el resto: Chet Atkins, el hombre que hizo que Nashville recibiera el sobrenombre de Music City U.S.A. y que acabó por convertirse en ejecutivo de la RCA.

Esta música llegó a públicos de toda la nación durante la II Guerra Mundial. Nashville, en el estado de  Tennessee, se convirtió en su principal centro de actuación. Las figuras más destacadas eran el  cantante de estilo montañés tradicional Roy Acuff; Ernest Tubb, que provenía de los circuitos del  honky-tonk; y Hank Williams, que había asimilado elementos de ambas tendencias. Dos importantes vocalistas femeninas fueron Patsy Montana y Kitty Wells.

Uno de los puntos fuertes de este estilo son las letras de sus canciones, que a menudo tratan de temas como la soledad, la pobreza o la falta de hogar. Otros líderes de este periodo fueron el mandolinista Bill Monroe y el intérprete de banjo Earl Scruggs, que establecieron juntos el sonido de la cuerda sin amplificar y típico del bluegrass.

En la década de los 60 Nashville, una ciudad que todavía respiraba con los pulmones de Hank Williams, comprendió que la reconciliación con el rock - género del que era  progenitor - no sólo era inevitable sino que bien podía dar alas al terrible envaramiento en que se encontraba el
country clásico.

Es sabido que algunos de los fundadores del rock - Elvis Presley, Roy Orbison, Jerry Lee Lewis - surgieron del country y acabaron por volver a él. Sin embargo durante ésta década el country, nacionalista y conservador, era denostado por muchos músicos como el reducto de la más dura derecha de los Estados Unidos.

Las cosas empezaron a canviar el día que Bob Dylan - profeta del hip - se acercó a Nashville y fue fotografiado abrazando a Johnny Cash, que acababa de versionar su "It Ain't Me Babe". Fue una imagen escandalosa para sus seguidores, a los que Dylan tuvo que recordar que el country estaba en sus raíces.

Ante las reacciones adversas, el judío de Minessota, se encogió de hombros y replicó grabando algunas de sus obras maestras "Blonde On Blonde" (1.966),  "John Wesley Harding" (1.968), "Nashville Skyline" (1.969) y "Self Portrait" (1.970).

Durante los años sesenta y setenta cantantes como Loretta Lynn, Dolly Parton, Willie Nelson o Waylon Jennings también alcanzaron la fama en todo el país.

En esos días, jovenes autores de la Costa Oeste contribuyeron también con sus ideas innovadoras a la renovación del género. La introducción de toques country para suavizar el sonido clásico habitual en ciertos clubs, dió lugar al nacimiento del country-rock.
Rockabilly y New-Country 
Cuando Elvis Presley editó su primer disco, nadie supo cómo denominar a aquel fenómeno musical híbrido, hasta que surgió el término rockabilly, fusión de la música negra - rocking - y la blanca - hillbilly.

El country empezó entonces a buscar nuevos valores y algunos interpretes empezaron por versionar a Elvis siendo pocos los que se salvaron de la moda. George Jones, por ejemplo, conocido por su dedicación al hard country, acabó por grabar "Rock It". Linda Ronstadt y  Emmylou Harris son también destacadas representantes de este género.

Muchos artistas procedentes del country o del folk coquetearon con el rockabilly motivados por las ventajas económicas de la nueva moda. Algunos de ellos se integraron en la corriente durante un tiempo (Johnny Cash, Sonny James, Eddy Arnold, Roy Orbison, Sleepy LaBeef), mientras que otros lo hicieron hasta su retirada (Carl Perkins, Jerry Lee Lewis, Brenda Lee, Wanda Jackson).
El country hoy
Actualmente, a principios del siglo XXI, el country entra en las lista de popularidad de cualquier país. Garth Brooks - distinguido artista del neo-honky-tonk - ha vendido 60 millones de copias de sus ocho álbumes. Cifras a tener en cuenta también son las que manejan artistas como Alan Jackson, Brooks & Dunn, The Mavericks y un extenso reguero de solistas y grupos.

Hubo un tiempo en que este género musical estaba relacionado con el campesinado norteamericano, con gente de cara colorada, vaqueros raídos de marca desconocida, botas manchadas de barro, sombrero tejano de mimbre y manos callosas con tufillo a vaca - es decir, con rednecks.Hoy, sin embargo, una parte de la sociedad se ha sumado al ritmo contagioso y bailarín de la música country, visten vaqueros de diseño, sombreros Stetson y camisas blancas, rojas y negras. Ya no es una música para campesinos e incluso puede oírse en los más sofisticados garitos de élite norteamericanos.